1 Samuel 16:7 - “Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.”
Es interesante notar cómo desde los tiempos bíblicos, como también en una generación de gran avance digital, el ser humano suele en muchas ocasiones enfocarse y brindar gran importancia al aspecto de la APARIENCIA. Si navegamos al contexto previo, podemos recordar cómo el pueblo de Israel al enfocarse en la VEJEZ de Samuel y la Condición de sus Hijos los cuales no siguieron las huellas de su padre, ellos decidieron pedir un nuevo Rey. Notemos, el pueblo contaba con un Excelente Juez, un Samuel que servía como la voz de Jehová y uno que no titubeaba ante la amonestación al pecado, sus palabras eran las necesarias, no las deseadas. Sin embargo, el pueblo no pidió un Juez, el pueblo quiso un Rey. Un Juez, es alguien que necesita buena Consciencia y Sabiduría para saber Dirigir al Pueblo mientras que un Rey podía Verse lo suficientemente Fuerte para Intimidar al Pueblo. Un Juez habla de Sabiduría, mientras que un Rey para ellos hablaba de Autoridad. Es aquí donde el pueblo elevó un mal pedido, ellos no necesitaban un Varón Fuerte, sino un Hombre Sabio, alguien que pudiera ver lo que ellos no veían, y que hablara la Voz que ellos no Discernían. Como resultado, un Profeta y Juez como Samuel no pudo ser Reemplazado por Saul debido a que a pesar de ser Ungido, él no contaba con la Consciencia de un verdadero hombre de Dios. Es por esto que Dios permite que Saul sea Rey mas no el Juez del Pueblo, provocando un declive aún mayor y cediendo a la desobediencia. De igual manera, las decisiones de nuestra vida no se basan en Apariencia, sino en Consciencia, pues es el entendimiento de una Decisión lo cual debe llevarnos a ella, y no lo que una Decisión pueda parecer. Muchas decisiones parecen de bien, pero resultan en grandes caídas tales como tuvo el Rey Saul. Como recordatorio, la Apariencia habla de aquello que podemos Ver y no necesariamente Entender, pues algo puede verse bueno y con vida, y ser muy malo y estar muerto. Mientras que la Consciencia, es la habilidad mental e interna de Entender y estar al Tanto de lo que Somos, lo que Hacemos, lo que Escuchamos y lo que Decimos
Como solución a este problema, Jehova decidió aceptar el pedido del Pueblo. Jehová no tenía porqué aceptar este pedido, sin embargo, Él podía utilizar este escenario para brindar una gran lección y recordarles la importancia de la Consciencia que habían olvidado. Es aquí donde vemos como el reinado de Saul no fue muy duradero y tampoco muy efectivo. El pueblo recibió un hombre que tenía la apariencia de un Rey muy fuerte, y no un Juez espiritual. A pesar de Saul tener la oportunidad de ser un buen Rey, Jehova conocía en qué rumbo su vida terminaría. Saul tuvo oportunidad de obedecer, pero su orgullo, su apariencia siempre fue más importante que su efectividad y su sabiduría. Saul pudo batallar en los Campos, pero en las profundidades de su Palacio, allí sus espadas no le servían, era allí donde el Corazón de un Harpista con Consciencia era necesario. Los espíritus inmundos no tiemblan ante grandes hombres, sino ante corazones Sabios y Conscientes del Dios al que Sirven. Para la sorpresa de muchos, aun mientras Saul reinaba, ya su reino había sido tomado por Jehová el cual luego decide enviar a Samuel a ungir a un nuevo Rey. Uno que no tendría la Apariencia de Saul, sino uno que estaba dispuesto a volver a traer Consciencia. De igual manera, necesitamos Cristianos dispuestos a volver a traer Consciencia a una sociedad que sólo ama lo que pueden Ver, y no lo que no pueden Entender.
Samuel como el Juez y Profeta del contexto, es enviado a la casa de David para allí ungir al nuevo Rey. Imaginemos el escenario, todos allí tenían su perspectiva, todos pensaron que el hijo más grande y fuerte sería el próximo rey. Imaginemos a este hijo, quien ya podía anticipar la realeza del Palacio y escuchar la voz de muchos proclamando su nombre. No podemos criticarlo mucho, nosotros también hemos tenido momentos donde hemos proclamado victoria anticipada y donde hemos imaginado muchas cosas basándonos en lo que vemos y no lo que entendemos. Sin embargo, para sorpresa de muchos, es allí donde Dios invierte la Expectativa luego de confirmar que ninguno de los presentes era el próximo Rey. Luego Isai confirma que aún quedaba uno que aunque no pudieran VER en el momento, SABÍAN que se encontraba Pastoreando las Ovejas. El Ungido no resultó siendo Aquel que todos podían Ver, sino aquel que pudo entender al Dios que lo Llamaría. Un joven pastor llamado David llega al panorama, de manera inesperada, uno que muchos menospreciaron, pero Jehová estuvo dispuesto a llamarle. Notemos lo interesante, a pesar de Dios Conocer de él lo que otros no entendían, la apariencia de David no deja de ser mencionada. Se menciona que él era rubio y de hermosa apariencia. Sin embargo, a pesar de mencionar su apariencia, el enfoque no es la misma, sino que a pesar de su Apariencia ser buena, el Ungimiento no es causado por ella, sino que por lo que nadie podía ver. Aquella intimidad que él tenía, aquel cuidado por las ovejas, su valentía, su Consciencia, era exactamente lo que el Pueblo necesitaba. Lo que nadie podía Ver en David, fue lo que Excedió sobre todo aquello que los demás si podían Ver. Al igual que David, nuestros llamamientos no surgen por nuestra Apariencia ni lo alto o fuerte que seamos, nuestra esencia está compuesta de aquello que nadie puede ver pero que Jehova está Consciente que es existente en nosotros.
No podemos pasar por algo, el hecho de que Dios enfatizó lo Interno y no la Apariencia de David, no equivale en cero importancia hacia la Apariencia. Es cierto que Dios ENFATIZA lo Interno, pero Él no Olvida lo Externo. Para Dios fue más importante quien David era, y no quien David parecía, pero en nuestro Contexto, no podemos Pretender ser alguien que nuestra apariencia Contradice. Son diversas las ocasiones que he escuchado como este verso es tomado fuera de contexto al decir que podemos vernos como queramos y hacer lo que queramos ya que Dios SÓLO ENFATIZA lo Interno y no lo Externo. Recordemos que para nuestros tiempos lo EXTERNO debe servir como un Reflejo de lo INTERNO. Si vivimos en Sabiduría, esa Sabiduría debe ser Reflejada en nuestra Apariencia, sin perder la Importancia de lo Interno. La Conciencia también nos advierte de cómo nos vemos, de lo que decimos, de lo que escuchamos, y de todas las áreas de nuestras vidas. No podemos Reemplazar el Valor de lo Interno con lo Externo, pero tampoco podemos olvidar el Significado de lo Externo. Ante una Generación que basa todo en Apariencia sin un Entendimiento Pleno, necesitamos una Iglesia Consciente pero también dispuesta a Reflejar lo que Somos.
Hoy el Señor nos llama a Desarrollar Consciencia, pero también a Preservar nuestra Apariencia. Nuestra Consciencia es muy Necesaria, pero nuestra Apariencia es muy Valiosa.
"Hoy el Señor nos llama a Desarrollar Consciencia, pero también a Preservar nuestra Apariencia."
Autor: Jorge Colón
theoreihub@gmail.com
01.05.2026