1 Corintios 15:3-8 - Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4 y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; 5 y que apareció a Cefas, y después a los doce. 6 Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen. 7 Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles; 8 y al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí.
En referencia al tema de la Resurrección de Cristo, el autor DA Carson una vez dijo: “No existe nada que una Buena Resurrección no pueda resolver o solucionar.” Esta frase ha cautivado mi atención al notar que la Resurrección de Cristo ya ocurrió, no estamos en espera de una Resurrección que Resuelva nuestros problemas, sino que la espera está en que todo aquel que necesite al Resucitado, decida finalmente acercarse a Él y permitir que El sea la Solución. La Resurrección de Cristo no fue solamente una Victoria sobre la Muerte, allí también fue donde se Evidenció Su Pacto y abrió el camino para que luego, a la final trompeta, los muertos en Cristo puedan Resucitar, y aquellos que aún hayan quedado, también puedan ser tomados y unirse a la Fiesta y Gozo Celestial. En la Cruz Nace nuestra Redención, más en la Tumba de Cristo es donde se Evidenció nuestra Eternidad. A pesar de que vivimos en espera de la Resurrección y Final Trompeta anunciada por Pablo, tenemos que correr y refugiarnos no solo en una Resurrección Futura, sino en un Resucitado el cual está disponible hoy en el Presente.
Así como para los tiempos de Pablo, la Resurrección de Cristo continua siendo un tema Revolucionario. Recordemos que para los tiempos de la Iglesia Primitiva, muchos no creían en la Resurrección, era un suceso y milagro muy difícil de creer, además de diversas opiniones religiosas que existían las cuales no apoyaban la veracidad de una Resurrección. Sin embargo, ante toda oposición, Pablo prosigue con proveer a la Iglesia en Corinto una amplia enseñanza sobre la Resurrección de Cristo. Este mensaje fue Revolucionario para la cultura y diferentes religiones, no querían aceptar que un hombre que se identificó como el Hijo de Dios tuviera el Poder para levantarse de la Muerte, aun cuando ya El había realizado milagros de Resurrección. Pablo no pasa por alto que la Resurrección es Fundamental para el Cristianismo al expresar que si la Resurrección fuera falsa, entonces nuestro Evangelio sería en vano. De nada vale una Cruz Ensangrentada si no es continuada por una Tumba Vacía. Así como Jesús mismo lo profetizó, el templo en referencia a Su Cuerpo, fue levantado al tercer día. Aunque la Ciencia lo quiera negar, aunque la cultura quiera evitarlo, tanto los Testigos como la Evidencia siempre apuntan a una Tumba que aún Permanece Vacía. La Tumba se Encuentra Vacía, para que el Corazón de toda una Humanidad pueda Recibir y Hallar Esperanza. Una Tumba Vacía resultó en Muchos Corazones Llenos.
Al ser un Concepto Revolucionario, muchos aún dudan de un Cristo resucitado, exigiendo evidencia más concreta. Sin embargo existe un sin número de Testigos que concuerdan al decir que Cristo resucitó tal y como nos ha sido narrado en las Sagradas Escrituras. Diversos historiadores y escritores del tiempo Bíblico ofrecieron su experiencia y testimonio de manera armonizante y sin contradicción alguna. Así como nuestros Casos Legales utilizan la presencia de Testigos y Testimonios que pueden ayudar a determinar la decisión final de un caso, debemos de honrar y creer en que la narración acerca de la Resurreccion de Jesús es verídica. Al igual que en una corte, la Resurrección de Cristo es un caso cerrado, donde ya se ha determinado que ciertamente resucitó. Notemos que ninguno de los discípulos estuvo presente en la tumba durante el momento exacto de la Resurrección, sin embargo, un Encuentro con el Resucitado fue capaz de sembrar en ellos la Fe necesaria. Un encuentro con el Resucitado siempre será la mejor Evidencia de Su Resurrección.
Es interesante notar la lista de hombres que tuvieron ese Encuentro con el Resucitado. Comenzando con los apóstoles, aquellos que un día dudaron al encerrarse en una casa, llevándose la sorpresa que Jesus entró aun con las puertas cerradas para mostrar Sus heridas y confirmar el mensaje de las mujeres que previamente fueron a la tumba. Pedro y Juan también fueron testigos, aquellos que Jesus volvió a aparecerse cerca de las aguas para recordarles que su profesión ahora había cambiado. La Biblia también confirma que Jesús se le apareció a más de 500 testigos, muchos que no conocemos, muchos de los cuales su experiencia quedó en el anonimato. Sin embargo, cada experiencia, cada encuentro ha sido igual de valiosa, de tal manera, que los Encuentros con el Resucitado aún están disponibles. Si la Tumba está Vacía, esto significa que El aun sigue Vivo. Jesus no solo está Vivo, sino que aun sigue anhelando tener Encuentros con nuevos testigos, con una nueva generación, con una comunidad que hoy puede Conocer a un Jesus que resucitó hace más de dos mil años. La pregunta no es si Jesus ha Resucitado, la pregunta es si ya hemos logrado tener un Encuentro con el Resucitado.
No podemos pasar por alto las palabras de Pablo en cuanto a su encuentro con Jesus. Pablo comienza a mencionar una lista de aquellos testigos quienes tuvieron el privilegio de encontrarse con el Jesús resucitado. Nombres conocidos y grandes tales como Pedro y todos los discípulos quienes lograron alcanzar mucha fama entre las comunidades e iglesias. También menciona aquellos desconocidos a quienes Jesus se les apareció, historias que tanto anhelamos poder escuchar y conocer. Sin embargo, Pablo no obvia su propia experiencia, a lo último de la lista, allí en lo más bajo, es donde él decide insertar su nombre. En los lugares más bajos, allí es donde los Humildes se Posicionan. Aun Pablo siendo un apóstol igual de influyente que los demás, aun siendo el apóstol de los gentiles, aun siendo aquel autor con gran contenido del NT, con cartas atribuidas a su redacción, aun con tantas experiencias y sufrimientos por Cristo, él decide considerarse como el último a quien el Resucitado se le apareció. De tal manera, que él se considera un abortivo, alguien que no debió haber estado, pero por Gracia el mismo Jesus decidió adoptarlo. Esa debería ser la mentalidad de todo Cristiano, aun siendo líderes, aun siendo ministros, debemos procurar ser los más pequeños, reconociendo que servimos al Más Grande de Todos y a su tiempo Él nos recompensará. Pablo se identifica como el último, aquel que menos puede hablar, aquel que por poco se queda fuera de la lista de aquellos que tuvieron el encuentro. Debemos de recordar que antes de nuestra generación existir, han existido muchos hombres y mujeres pilares de la Fe, aquellos que abrieron el camino y tuvieron un encuentro previo al nuestro. Somos aquellos postreros de los cuales la Biblia habla, somos aquellos que hoy viven lo que muchos predicaron, pero sobre todas las cosas, somos aquellos que aún pueden tener un Encuentro con el mismo Dios que resucitó al tercer día.
Las Generaciones han cambiado, los tiempos han cambiado, la cultura ha cambiado, pero El Resucitado, sigue siendo el mismo. Seamos agradecidos que aun siendo los últimos, somos parte de la lista de aquellos que lograron encontrar al Resucitado.
"Un Encuentro con el Resucitado siempre será la mejor Evidencia de Su Resurrección."
Autor: Jorge Colón
theoreihub@gmail.com
04.06.2026